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<title>LasEstrellas.com >> Críticas de Cine, Opiniones de Cine cine, Análisis de Cine... Todo Cine</title>
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<title>“Alex de la Iglesia arriesga y gana” por Carlos Boyero</title>
<link>http://lasestrellas.com/index.php?id=947&amp;seccion=9</link>
<description>Existen directores excelentes en la historia del cine de los que no se tienen noticias de que escribieran ninguno de los guiones que filmaron. Moviéndose en géneros variados imprimieron inevitablemente su sello a todas esas películas. También existen artesanos que se toman su trabajo con esfuerzo y respeto, sin ningún empeño en que les coloquen en el panteón de los artistas, gente con nómina fija en los estudios que hacían modélicamente lo que tenían que hacer aunque fuera muy difícil reconocer su personalidad si no existieran los títulos de crédito. Y están los creadores cuyo estilo y obsesiones son inmediatamente identificables para el espectador. Alex de la Iglesia pertenece a ese grupo. Puede acertar o equivocarse, plasmar lo que estaba en su cabeza o que el resultado no esté a la altura del planteamiento, combinar secuencias deslumbrantes con delirios gratuitos, sentir más vocación por el pasote que por quedarse corto, pero siempre tendrás la sensación de que esas películas solo puede hacerlas él, que salen de las entrañas antes que del cálculo, que le resultaría muy problemático aceptar encargos, mostrarse sumiso con las directrices de los productores, ejercer el mercenariado impersonal, no tener el control absoluto de lo que está pariendo.</description>
<pubDate>Wed, 08 Sep 2010 18:00:00 +0100</pubDate>
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<title>“La demencial autoría de Vincent Gallo” por Carlos Boyero</title>
<link>http://lasestrellas.com/index.php?id=946&amp;seccion=9</link>
<description>Vincent Gallo es un actor con pinta de perturbado, y huellas de interiorización permanente en el estilo del Actors Studio. Es de esas presencias turbias a las que la cámara se empeña en hacer caso, en mimarle. Gallo tiene un público tan restringido y moderno como fiel. Le habrán visto interpretando a personajes en el límite en títulos como Arizona dreams, El funeral y Tetro. Acabamos de ver su protagonismo en la Mostra con Essential killing. La dirige el polaco Jerzy Skolimowski, un hombre que pertenece a la misma generación de Polanski aunque su carrera no haya alcanzado ni de lejos el reconocimiento que ha logrado la de su colega. Siendo muy irregular, Skolimowski ha parido películas tan insólitas y atractivas como Le depart, Moonlighting y El buque faro. Su obra ha tenido escasa continuidad en los últimos tiempos, por lo que cualquier cosa que vaya firmada por él mantiene inicialmente las expectativas. El arranque de Essential killing tiene interés durante 10 minutos, en los que el Ejército estadounidense persigue en Afganistán por cuevas y paisajes agrestes a un talibán que se ha cargado a tres soldados. Hay poderío visual y diálogos mínimos. El problema es que todo el metraje estará dedicado con pretenciosa vocación de cine mudo al mismo tema, después de que el talibán capturado y torturado haya conseguido fugarse del camión que le conduce a una cárcel secreta. Aunque los intentos de supervivencia de este hombre acosado al que persigue la uniformada jauría sean muy dolorosos, llega un momento en el que desconectas de su tragedia. Lo haces porque el director no sabe mantener el suspense y su tono narrativo es plúmbeo. Lo curioso es que haya elegido a un actor estadounidense como Vincent Gallo para interpretar con verosimilitud a un talibán afgano. Este luce largas y espesas barbas, exhibe permanente gesto de animal acorralado y está corriendo toda la película, por lo cual deduzco que su desgaste físico y mental durante el rodaje ha sido exhaustivo. Pero tampoco hace méritos artísticos para que le den el Oscar. Es una película espesa e inocua, con inútil vocación de originalidad en cada plano.</description>
<pubDate>Tue, 07 Sep 2010 18:00:00 +0100</pubDate>
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<title>“Sesión continua de desolación” por Carlos Boyero</title>
<link>http://lasestrellas.com/index.php?id=945&amp;seccion=9</link>
<description>En viejos y añorados tiempos acudías a la Mostra con la certidumbre de que tres o cuatro muestras del mejor cine que se hacía en Estados Unidos iban a elegir Venecia para su estreno europeo. También que los verdaderos autores del cine de cualquier parte, y no sus caricaturas, era probable que hicieran acto de presencia en este festival (si el todopoderoso Cannes no los había incluido en su derecho de pernada) para mostrar a sus nuevas criaturas. Igualmente, un criterio de selección acompañado de cierta lógica podía apostar por directores noveles o desconocidos que tenían algo interesante que contar. Existían expectativas, independientemente de que la edición saliera excelente, aceptable, mediocre o desvaída.</description>
<pubDate>Mon, 06 Sep 2010 18:00:00 +0100</pubDate>
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<title>"Preciosa carta de Scorsese a Kazan" por Carlos Boyero</title>
<link>http://lasestrellas.com/index.php?id=940&amp;seccion=9</link>
<description>El único momento en lo que llevamos de festival en el que he sentido que aparecía el gran cine ha sido paradójicamente en un documental que solo dura una hora. Así están las cosas. Se titula Una carta a Elia y viene firmado por Martin Scorsese y Kent Jones. Se supone que el egocentrismo de un genio como Scorsese le impondría que dedicara exclusivamente el tiempo a su propia obra, a encadenar películas que lleven su sello. Pero la memoria de Scorsese es tan agradecida y tan generosa que también se dedica a rendir memorables tributos y actos de amor mediante el formato del documental a las cosas que hicieron más feliz su vida. Homenajeó a músicos como Bob Dylan, los Rolling Stone y The Band. Su homenaje a los clásicos del cine norteamericano y del cine italiano también son memorables. Ahora vuelca su privilegiada mirada en un complejo individuo de Anatolia, escritor notable y extraordinario director de cine llamado Elia Kazan.</description>
<pubDate>Sun, 05 Sep 2010 18:00:00 +0100</pubDate>
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<title>Carta de amor de Scorsese a Kazan</title>
<link>http://lasestrellas.com/index.php?id=944&amp;seccion=9</link>
<description>La película más interesante de la jornada era la que presentaba Martin Scorsese, «A letter to Elia», un documental en el que el director le rinde un homenaje a Elia Kazan. Como es propio de este Festival desde que lo dirige Marco Muller, esta película estaba mal programada, de tal modo que resultara a la crítica especialmente complicado verla, pues coincidía en hora con una de competición, que, naturalmente, no tenía el menor interés.</description>
<pubDate>Sun, 05 Sep 2010 17:45:00 +0100</pubDate>
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<title>"Brillante y hueca" por Carlos Boyero</title>
<link>http://lasestrellas.com/index.php?id=939&amp;seccion=9</link>
<description>Imagino que impone respeto y miedo, que se precisa una notable seguridad en lo que deseas hacer, al ser la hija de un director llamado Francis Ford Coppola y escoger la misma profesión que tu ilustre padre. Deduces que Sofia Coppola desde su infancia ha tenido absoluta familiaridad con los rodajes, que conoce directamente todas las fases y los mecanismos que dan origen a las películas. También presupones que alguien como ella lo tenía mucho más fácil que el resto de sus colegas para eso tan arduo de encontrar financiación a sus guiones. Su padre, audaz y visionario en su propia obra, capaz de crear películas con acento clásico y también de atreverse con las aventuras más arriesgadas, alguien al que la historia del cine le debe agradecimiento eterno por haber creado obras de arte como la trilogía de El padrino y Apocalypse now, se equivocó a pesar de su sabiduría para descubrir actores al creer que su hija estaba muy dotada para el oficio de interpretar. Después de haberse colado con muy limitada expresividad en la tercera parte de El padrino, Sofia Coppola dedujo con sentido de la realidad que lo suyo no era ser actriz, pero que le apetecía contar historias a través de una cámara.</description>
<pubDate>Sat, 04 Sep 2010 18:00:00 +0100</pubDate>
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<title>El ciclón Sofía</title>
<link>http://lasestrellas.com/index.php?id=943&amp;seccion=9</link>
<description>Sofia Coppola, la emocional y reflexiva hija de Francis Ford, vino ayer al Festival a desaguarle encima su lúcida y amarga visión del mundo, o al menos, del mundo que ella ha vivido y conoce. Y hubiera conseguido empapar todo y a todos de no ser porque ya estaban empapados, pues por la mañana cayó tal tromba de agua sobre Venecia que parecía que la habían dado la vuelta. La cosa estaba entre tifón y sifón, lo cual, aquí, en el corcho de El Lido, daba más miedo que Tarantino de perfil… Pasó la tormenta y Venecia se quedó quieta, callada y colgada como un cuadro de Canaletto…</description>
<pubDate>Sat, 04 Sep 2010 00:29:55 +0100</pubDate>
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<title>"Nada de nada en la sección oficial" por Carlos Boyero</title>
<link>http://lasestrellas.com/index.php?id=938&amp;seccion=9</link>
<description>Resulta problemático que intelectuales y artistas judíos, dotados de excepcional sentido crítico y de una capacidad admirable para hablar con profundidad y belleza de todo lo humano, expresen alguna vez en su obra o en declaraciones públicas la menor condena a las sistemáticas tropelías y los desproporcionados castigos que impone el Estado de Israel a los palestinos. Por ello, es insólito que en los últimos años directores israelíes como Ari Folman reconstruya mediante el cine de animación la matanza de Sabra y Chatila en Vals con Bashir, o que Samuel Maoz muestre en Líbano el infierno que observan, crean y sienten los ocupantes de un tanque israelí en una operación de castigo.</description>
<pubDate>Fri, 03 Sep 2010 18:00:00 +0100</pubDate>
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<title>Schnabel, Murakami y otros artistas de moda</title>
<link>http://lasestrellas.com/index.php?id=942&amp;seccion=9</link>
<description>El primer lote de películas a competición venía atravesado por una rebosante ambición artística y detrás de los nombres de Haruki Murakami, Julian Schnabel o Ascanio Celestini. 
Una película japonesa, dirigida por el vietnamita Tran Anh Hung, basada en la novela «Tokio Blues», de Murakami; la mirada caótica y algo pueril del pintor Schnabel al eterno conflicto entre Palestina e Israel, en «Miral», y Ascanio Celestini, un curiosisimo tipo de esos que da de vez en cuando la escena italiana y que se expresa a lo ancho y a lo alto, en la escritura, en el teatro, la música..., ahora hace su primera película, «La oveja negra», una explosión de verborrea y de ideas dichas en «off» sobre una historia de locos...
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<pubDate>Fri, 03 Sep 2010 17:45:00 +0100</pubDate>
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<title> “Comenzando” por Rafa García</title>
<link>http://lasestrellas.com/index.php?id=936&amp;seccion=1</link>
<description>¡Joder, joder, joder! Me vais a permitir comenzar con esta expresión porque es la que mejor define mi sentimiento tras sentarme el primer día como responsable de este invento. No creo haber recibido tantos correos en mi vida. Gracias a todos vosotros por la acogida que me habéis deparado. Las preguntas la intentaré responder el fin de semana y ya os pido disculpas por no poder responder de forma individual a cada uno los que me habéis escrito. Os agradezco todas las felicitaciones, todas las muestras de afecto y también las críticas que las hay. </description>
<pubDate>Thu, 02 Sep 2010 23:59:59 +0100</pubDate>
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